Clínica Cardiovascular Dr. Valderrama
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Tratamientos
    • Cirugía cardiaca >
      • Cirugía coronaria >
        • Más sobre cirugía coronaria
      • Cirugía valvular >
        • Cirugía aórtica
        • Cirugía mitral
      • Cirugía de la aorta
      • Cirugía del pericardio
      • Cirugía de arritmias >
        • Marcapasos, desfibriladores
        • Fibrilación auricular
    • Cirugía vascular >
      • Aneurismas
      • Vascular periférico
      • Carótidas
      • Accesos para hemodiálisis
    • Varices >
      • Microespuma
      • Láser endovascular y Radiofrecuencia
      • Venaseal >
        • Venaseal FAQ
      • Clarivein (r)
      • Cirugía de varices
  • Curriculum
    • Cursos y congresos
    • Publicaciones
  • Blog
  • Blog

Cirugía valvular

¿Cuando es necesaria?

El corazón es un músculo hueco donde se delimitan cuatro cavidades. Entre las cavidades superiores (aurículas) e inferiores (ventrículos) se encuentran las válvulas aurículo-ventriculares, una en el lado izquierdo (válvula mitral, separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo) y otra en el lado derecho (válvula tricúspide, separa la aurícula derecha del ventrículo derecho).

A la salida de los ventrículos existen otras válvulas que impiden el retorno de sangre al corazón. La válvula aórtica separa el ventrículo izquierdo de la Aorta, principal arteria del cuerpo humano. La válvula pulmonar separa el ventrículo derecho de la arteria pulmonar, arteria que lleva la sangre pobre en oxígeno a los pulmones, donde al mezclarse con el aire inhalado se convierte en sangre “roja” o rica en oxígeno, que es devuelta al corazón.

El corazón es como una casa con cuatro "habitaciones", donde las paredes serían el músculo cardiaco y las válvulas actúan como “puertas” que se abren en una sola dirección e impiden el retorno de la sangre al cerrarse, posibilitando el flujo unidireccional de ésta en cada latido. Cuando una o más de dichas válvulas enferman, bien porque se estrechan (estenosis) o bien porque dejan pasar la sangre en ambas direcciones (insuficiencia), pueden producirse síntomas. En caso de que sufra síntomas o de que su corazón se esté viendo afectado por la enfermedad, puede que haya que reparar o cambiar la válvula. Su cardiólogo será quien le aconseje adecuadamente el tratamiento más correcto.


Insuficiencia aórtica

Es una afectación en la cual la válvula aórtica no cierra bien y parte de la sangre vuelve o "regurgita" desde la aorta hacia el ventrículo izquierdo.

Como consecuencia, el ventrículo izquierdo se dilata y tiene que trabajar más duro para enviar la mayor cantidad de sangre disponible. Si la enfermedad avanza, el corazón pierde la capacidad para enviar la sangre necesaria al resto del organismo.

Cuando esto pasa, aparecen síntomas como la fatiga, debilidad, hinchazón de pies, palpitaciones o mareos. Raramente puede doler el pecho (angina). 

Estenosis aórtica

Es una enfermedad en la cual la válvula aórtica no se abre del todo bien, produciendo un estrechamiento del flujo de sangre a la salida del corazón hacia la aorta.

Como consecuencia, el ventrículo izquierdo tiene que hacer un esfuerzo mayor para enviar la sangre al resto del cuerpo. Al ser el corazón un músculo, éste se hipertrofia, como lo haría el de un levantador de pesas, volviéndose más ancho como mecanismo compensador. Llega un momento en que ese músculo se cansa, claudica, y ya no puede superar la estrechez.

Cuando esto pasa, aparecen síntomas como la angina o dolor torácico, el síncope o mareo hasta incluso perder el conocimiento y la disnea o sensación de falta de aire.

Insuficiencia mitral

Se produce cuando la válvula mitral no cierra bien y parte de la sangre vuelve desde el ventrículo izquierdo a la aurícula izquierda durante la diástole.

Como consecuencia, la aurícula izquierda se dilata con el paso del tiempo debido a la sobrecarga de volumen que soporta. El aumento de volumen en dicha cavidad puede transmitirse hacia las venas pulmonares que drenan en ella.

Cuando esto pasa, aparecen síntomas como la disnea o falta de aire, la fatiga, pueden hincharse los tobillos y las partes declives del cuerpo (edema) e incluso dolor torácico (angina) con el ejercicio.

Estenosis mitral

Cuando la válvula mitral no se abre bien, el orificio que ésta delimita es más estrecho y la sangre no fluye adecuadamente desde la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo.

Como consecuencia, la aurícula izquierda se dilata por la cantidad de sangre extra que queda remansada en cada latido y ese aumento de presión puede transmitirse a las venas pulmonares causando un edema pulmonar y una hipertensión pulmonar. Al aumentar el tamaño de la aurícula izquierda, pueden aparecer focos de arritmia que hacen que el corazón lata desordenadamente.

Cuando esto pasa, aparecen síntomas como la disnea o sensación de falta de aire, la fatiga, el edema y las palpitaciones, que pueden notarse irregularmente en caso de arritmia.


See Some Examples

Picture
Picture
Picture
View More
Con tecnología de Crea tu propio sitio web con las plantillas personalizables.